Nuestras Ganas, Nuestros Miedos

¿Recuerdas esa vez que te sentiste flotando en el universo? Cuando sentías que volabas en un inmenso cielo lleno de estrellas mientras en tu interior había una explosión de emociones.

Así me sentía yo cada vez que te besaba, así fue la primera vez, así fue la vez 200, la 800 o la ultima vez que pude probar de tu boca, era una sensación única, por eso empecé a amarte, por eso no he podido olvidarte.

Muchos años mas tarde, me escribes, me dices que soñaste conmigo y sentiste la necesidad de contactarme, por que? Por que regresas después de tantos años? Nuestras vidas han cambiado desde entonces, no somos los mismos de aquellos años, hemos crecido, hemos envejecido, hemos madurado o al menos eso quiero creer, pero al parecer no nos habíamos olvidado.

Quizá solo es nostalgia por los momentos vividos, quizá estabas aburrida, la rutina es de las peores enemigas de la cordura. Pero ahí estaban tus mensajes en Facebook, y luego comentarios en mis fotos. Por que? Por que después de tanto?

Te había amado con pasión durante casi dos años que duramos juntos, un tiempo lleno de casualidades, de aventura, de locura, de platicas interminables, de felicidad, de libertad, aunque también hubo momentos de tristeza, de ansiedad y desesperación, de enojo y celos. Pero que no es eso el Amor? ¿Una mezcla de emociones y sentimientos que nos hacen sentir vivos?

¡Lo nuestro estuvo lleno de intensidad, emoción! Fue un amor único que me marco la vida, se me grabo en el corazón, que me cimbro hasta los huesos, me hizo vivir de una manera que no sabía que era posible.

Pero renuncie a ti, tuve que hacerlo, aun amándote tuve que alejarme, quizá fui egoísta, lo se. Pero no por eso dejo de doler, no por eso te olvide. Yo tuve la culpa, yo mismo derrumbe todo lo nuestro, perdiendo lo más hermoso que había vivido.  Y sin embargo después de todo esto, ahí estaba yo, con mi teléfono en la mano viendo tus mensajes y resistiéndome a contestarte, aunque sabia que lo haría.

Te conteste después de unos días, intercambiamos teléfonos y comenzamos a escribirnos, ponernos al día, recordar con nostalgia aquellos hermosos momentos que vivimos juntos, coquetear y como antes, empezamos a escribirnos durante todo el día.  Todo empezó a subir de tono, intercambiamos fotos, planes para vernos, confesiones intimas, Pero que era esto? Para que? Debía cuestionármelo o solo dejar que fluyera?

Por fin te pregunte, ¿Cuándo vas a besarme? Después de algunas semanas de llamadas y mensajes interminables con nuestras platicas a diario solo podía pensar en eso, en volver a sentir la magia de tu boca, esa increíble sensación de flotar en la nada del universo, nuestro universo. Me Moria por saber si después de tantos años esa sensación seria igual después de tanto tiempo. Tras algunos intentos logramos una cita, unos días después.

Nervioso llegue afuera de tu casa y espere a que salieras, te vi por retrovisor, baje del auto, me sacudí la ropa y levante la mirada para verte caminando hacia mi, hermosa como siempre. Nos subimos al auto y fuimos a un parque cercano. Estaba tan nervioso que poco pude decir, nos abrazamos, hace tiempo que no te tenia de frente, con esos lindos ojos viéndome solo a mi, el resto de lo que paso ya lo sabes.

Te entiendo, trato de hacerlo, comprenderlo, me dices que te dio miedo, yo pienso que juegas conmigo de mis ganas por ti, del cariño que aun provocas en mi. Pero se que no es no es como antes y nunca lo será. Se que ya formas parte de otro universo en el cual yo no existo, que tal vez solo quieres escapar solo un momento, pero yo no se quererte así, no a ti.

Y así, me quede yo con mis ganas de volar en un cielo lleno de estrellas con tu boca y tu te fuiste de mi con tu miedo.

Julio Cesar


Puedes escuchar esta historia en nuestro podcast de Spotify

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.